viernes, 7 de diciembre de 2012

Impuesto del 20% a refrescos para disminuir problemas de salud



MÉXICO, D.F.   (Notimex).- Organizaciones sociales y empresariales propusieron un impuesto de 20 por ciento al refresco, que equivaldría a unos 2.00 pesos por litro, y destinar los recursos del gravamen a un programa nacional de introducción de agua potable purificada en las escuelas y en espacios públicos de las comunidades más pobres del país.
El presidente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo, Víctor Suárez, confió en que la propuesta prospere en el marco de la discusión del paquete económico para 2013, por lo que hizo un llamado a los legisladores a concientizar que México es el primer consumidor a nivel mundial de refresco, con graves efectos en la salud de los mexicanos.
Al respecto, el director de El Poder del Consumidor, Alejandro Calvilo, precisó que el incremento de 2.00 pesos por litro de refresco recaudaría un fondo equivalente a 96 por ciento de los gastos en diabetes, aunado a que disminuiría la demanda de estas bebidas en 13.0 por ciento aproximadamente, al pasar de 196 a 172 litros de consumo anual per cápita.
Por su parte, la gerente de Campañas de Oxfam México, Yuritzin Flores, expuso que al no tener acceso al agua purificada en su totalidad en casa, la gente gasta mil 500 pesos mensuales en la compra de agua embotellada.
Refirió que el consumo de agua embotellada en México es de 26 millones de litros cada año, que representan 13 por ciento de las ventas mundiales anuales.
De ese consumo total, abundó Flores, 70 por ciento corresponde a garrafones y el restante 30 por ciento a botellas.
También destacó que de los recursos económicos que son destinados par adquirir la canasta básica urbana, 7.5 por ciento es para la compra de refrescos, mientras que en las regiones rurales es de 12 por ciento.
Ante este panorama, los representantes de estas organizaciones insistieron en la importancia de que dentro de la lista de los productos a los que se aplica el IEPS se incluya el 20 por ciento a los refrescos.
Lo anterior, debido a que este gravamen permitiría salvar dos mil 600 vidas al año, evitar ocho mil derrames cerebrales y 240 mil casos de diabetes anuales, detallaron.
Consideraron que es en las zonas más pobres y con baja cobertura de agua, como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, donde se presenta el mayor consumo de refrescos.
Por ello, consideraron que la aplicación del impuesto serviría para enfrentar la desigualdad que existe en la disponibilidad del agua, puntualizaron.

lunes, 3 de diciembre de 2012

¿Y si las alergias aumentan por culpa del agua del grifo?


Un químico usado para clorar el agua cuando se encuentra en el cuerpo humano se asocia con las alergias alimentarias

Los pesticidas del agua del grifo pueden tener parte de culpa en el aumento de las alergias a los alimentos, según un nuevo estudio publicado en la revista «Annals of Allergy, Asthma & Immunology».
Los investigadores detectaron que los altos niveles de diclorofenoles, un químico usado en pesticidas y para clorar el agua, cuando se encuentran en el cuerpo humano, están asociados con alergias alimentarias.
«Nuestra investigación muestra que los niveles elevados de diclorofenol que contienen los pesticidas posiblemente pueden debilitar la tolerancia alimentaria en algunas personas, causando alergia a los alimentos», ha explicado la especialista en alergias Elina Jerschow, miembro del Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI, en sus siglas en inglés) y autora principal de la investigación. Diclorofenol es una sustancia química que se encuentra comúnmente en los pesticidas utilizados por los agricultores y los consumidores de insectos y productos de control de malezas, así como en el agua del grifo, según explica Jerschow.
Entre los 10.348 participantes en la Encuesta Nacional sobre Salud y Nutrición de Estados Unidos de 2005-2006, 2.548 tenían diclorofenoles medidos en la orina, de los cuales, 2.211 se incluyeron en este estudio.
En 411 de estos participantes se encontró que tenían alergia alimentaria, mientras que 1.016 tenían una alergia ambiental.

Los resultados del estudio

«Los resultados de nuestro estudio sugieren que estas dos tendenciaspodrían estar vinculadas y que el uso creciente de pesticidas y otros productos químicos se asocia con una mayor prevalencia de alergias a los alimentos», añade la investigadora principal.
Aunque pudiera parecer que optar por agua embotellada en lugar de agua del grifo podría ser una manera de reducir el riesgo de desarrollar una alergia, existen otras fuentes de diclorofenol, como plaguicidas para frutas y verduras, que, según los científicos, «puedenjugar un papel más importante en la causa de alergia a los alimentos».
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, se observó un aumento de alergia a los alimentos de un 18% entre 1997 y 2007, siengo los alérgenos alimentarios más comunes la leche, los cacahuetes, los huevos, el trigo, las nueces, la soja, el pescado y los mariscos.
Los síntomas de alergia a alimentos pueden variar desde una erupción leve hasta una reacción potencialmente mortal llamada anafilaxia, por lo que la ACAAI aconseja a todos aquellos que padezcan alguna alergia de comida que lleven siempre dos dosis de epinefrina recetada por el alergólogo, ya que un retraso en su administración es común en las muertes por reacciones alérgicas alimentarias severas.

Fundación Botín celebra el VI seminario de gestión del agua en el siglo XXI


SANTANDER, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La Fundación Marcelino Botín ha celebrado el sexto seminario sobre la gestión del agua en el siglo XX, de la Fundación Botín, centrándose en esta ocasión en la necesidad de gestionar de manera integrada este recurso.
   Este seminario, organizado por la Fundación Botín desde su Observatorio del Agua, se celebró hace unos días en la nueva sede de esta institución en Madrid, ha informado la institución en un comunicado.
   La presencia de especialistas de Estados Unidos, México, Chile, China, Brasil, Colombia, Suiza, Marruecos, Perú y Argentina, además de los españoles, sirvió también para revisar el estado del proyecto de Latinoamérica (LA) sobre Seguridad Hídrica y Alimentaria, cuya novedad es su enfoque multidisciplinar.
   En el seminario, dirigido por el catedrático emérito de Hidrogeología Ramón Llamas, se debatió sobre la gestión del agua subterránea y superficial; el abastecimiento y saneamiento para usos urbanos e industriales; la sostenibilidad alimentaria; los ecosistemas de agua dulce; el comercio de agua virtual; y los casos de China y Perú.
   La reunión acogió a representantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE); la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Centro Internacional de Gestión de Agua (IWMI), representantes de la Academia de Ciencias de China y de universidades de Chile, Perú, Colombia, Argentina, México, Costa Rica y Suiza.
   También fue una ocasión para dar a conocer la monografía 'El agua en España: bases para un pacto de futuro', editada por el Observatorio y punto de encuentro para sentar una base de debate sobre el agua en España y tratar de conseguir un pacto sobre la política del agua entre los principales partidos políticos.
   El libro explora la creciente necesidad de mantener el capital natural de España y también el componente humano en la gobernabilidad del agua _las necesidades, deseos y aspiraciones de las personas, e intereses políticos_ que a menudo determinan el resultado de las decisiones y llevan, a veces, la gestión del agua a un punto muerto.

La Comisión Nacional del Agua de México presenta la publicación Más de Dos Décadas de Historia


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conwaterUna pincelada de la evolución de la Comisión Nacional del Agua se muestra en Más de Dos Décadas de Historia, un libro patrocinado por un grupo de empresas vinculadas al sector hidráulico en el que se reflejan los principales engranes de la institución y sus funciones, aseveró José Ramón Ardavín Ituarte, Subdirector General de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento de la dependencia.
Al presentar la obra, explicó que la Conagua se ha adecuado a las condiciones hídricas mexicanas. Por ello, sus enfoca, entre otras cosas, en dar certeza sobre la disponibilidad de agua para el crecimiento de las generaciones actuales y futuras, a pesar de la baja disponibilidad en el norte, y en reducir los riesgos de los fenómenos hidrometeorológicos, principalmente donde están los ríos más caudalosos del país.
Detalló que, de manera breve y con imágenes, se plantea la historia de la institución y cómo se enlaza con los gobiernos de los tres órdenes y la sociedad para administrar las aguas nacionales. Asimismo, se describen algunas de las acciones de la Conagua y se abordan temas que permiten prefigurar el futuro de la institución.
En su momento, Rina Mussali Galante, coautora del libro, hizo énfasis en que, desde su creación, la Conagua trabaja diariamente para que el agua se distribuya de manera más equitativa, con lo que fomenta la justicia social, que se refleja en más disponibilidad y mejores servicios de agua, incluso, para las comunidades más alejadas, donde ahora se tiene una mejor calidad de vida.
José Ramón Ardavín apuntó que en la administración actual la Conagua ha desarrollado proyectos integrales y marcado diversos ejes para llegar a la sustentabilidad hídrica nacional, lo cual es el principal reto, pues implica garantizar el agua suficiente para las necesidades actuales, humanas y productivas, sin comprometer los recursos necesarios para el desarrollo de las futuras generaciones.
Concluyó que la obra, que pudiera ser parte de un homenaje a la ingeniería mexicana, describe a la Conagua mediante vistosas imágenes de la infraestructura monumental cuya construcción requirió los esfuerzos conjuntos de gobiernos, empresas y sociedad.
La obra incluye textos de Rina Mussali y Óscar Ibáñez Hernández, Gerente de Coordinación Interinstitucional, e imágenes del archivo de la Conagua, entre otros autores y fotógrafos.

Fuente: iagua.es

domingo, 2 de diciembre de 2012

En México, la construcción de presas roba el agua, viola derechos y extermina la vida



En aras de la construcción de presas de almacenamiento e hidroeléctricas, y argumentando “utilidad pública”, el Estado mexicano despoja a los pueblos del vital líquido, violando leyes nacionales e internacionales para beneficiar a unos cuantos.
MÓNICA MONTALVO MÉNDEZ

Jalisco, México. Venidos de diversos rincones de la República Mexicano, hombres y mujeres se reunieron en Temacapulín, comunidad pequeña, pero rebelde, que desde hace seis años resiste contra la imposición de una presa. El motivo que los llevó hasta este poblado de Jalisco fue el mismo: denunciar ante la preaudiencia “Presas, derechos de los pueblos e impunidad”, de la Mesa de Devastación Ambiental del Tribunal Permanente de los Pueblos, Capítulo México, las violaciones a los derechos humanos que padecen en sus comunidades, donde el Estado y empresas trasnacionales intentan imponer proyectos hídricos despojando a los pueblos de este valioso recurso.

Campesinos e indígenas, abogados, estudiantes y miembros de la sociedad civil organizada, integrantes en su mayoría del Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER), recorrieron cientos de kilómetros para presentar su caso ante el jurado internacional e interdisciplinario que de manera independiente escuchó durante dos días los testimonios, pruebas, argumentos técnicos, jurídicos, psicosociales e historias de vida y resistencia relacionados con las consecuencias que la construcción de presas ha traído en sus territorios.
Todos y todas hablaron de sus historias de vida, que se vieron trastocadas por las obras que llegaron como pesadillas que no parecen tener fin. Las poblaciones que enfrenten la amenaza del desplazamiento forzoso empezaron un largo camino de búsqueda y anhelo de justicia, pues su tranquilidad y sueños les han sido arrebatados en aras de un “desarrollo y progreso” que no los contempla.

Como la juez Patricia Ávila¹ mencionó en la conferencia de prensa, “este tribunal es de carácter ético y su valor radica en que se vuelve un espacio, cuando los espacios institucionales y formales del Estado se cierran. Es un espacio sensible y objetivo a diferentes pruebas legales, con expedientes y testimonios como en el sistema de justicia formal, para tener una valoración más objetiva y amplia de las implicaciones sociales, ecológicas, políticas, culturales y económicas de las presas”.
El Consejo de Pueblos Unidos en Defensa del Río Verde, que se opone a la presa Paso de la Reina en Oaxaca; el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota, en Guerrero; representantes sociales de los municipios de Ruiz y Rosamorada, que se oponen a la presa hidroeléctrica Las Cruces, en Nayarit; el Comité Defensa Verde. Naturaleza para Siempre, que resiste a la presa hidroeléctrica El Naranjal, en Veracruz;  María Guadalupe Lara Lara, del Comité Pro Defensa de Arcediano, desplazada por el proyecto de la presa de Arcediano, en Jalisco; representantes sociales de los  municipios de Hostotipaquillo y Tequila, que exigen la indemnización justa correspondiente por la construcción de la presa La Yesca, entre Jalisco y Nayarit; desplazados por la presa Cerro de Oro, en Oaxaca; y el Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, cuyos miembros están amenazados con ser desplazados por la presa El Zapotillo, en Jalisco estuvieron presentes en la preaudiencia. Además, se abrió un foro de denuncia donde fueron presentados los casos de Zongolica, en Veracruz, y el nuevo proyecto en Cerro de Oro.
Fueron denunciados diez casos de presas en siete estados, en tiempos y coordenadas diversas, en pre-construcción, construcción u operación, pero que a pesar de sus especificidades tienen un mismo patrón: la violación a los derechos humanos. Éste corresponde a un modelo de desarrollo excluyente que privilegia las necesidades de energía y agua de las grandes empresas por sobre las vidas de personas y pueblos, la dignidad y los derechos. Hay  una práctica de las instituciones que se vuelve modelo y patrón, basada en la falta de información, ausencia de consultas abiertas, democráticas y alternativas. Las preguntas que siempre carecen de respuestas son: ¿quiénes son los verdaderos beneficiados?, ¿para quién es el agua y la energía?

Se ha evidenciado que el Estado mexicano, en aras de la construcción de presas de almacenamiento e hidroeléctricas, y con un discurso de “utilidad pública”, incurre en abuso de poder y violación de las leyes nacionales e instrumentos internacionales de derechos humanos, económicos, sociales y culturales de las comunidades y los individuos.
Por parte de instituciones gubernamentales y empresas privadas existe un gran desprecio por las personas, por sus pueblos y sus historias, así como por la tierra, los ríos y los ecosistemas; hay una inmensa ceguera ante las necesidades de los grupos más vulnerables, los ancianos, las mujeres, los niños. En resumidas cuentas: hay una inadecuada aplicación de la legislación, o una abierta violación de la legislación.

Engaños, mentiras, acosos, amenazas, eran palabras que se repetían en una y otra de las exposiciones. Las autoridades son fantasmas en el momento que deben dar la información sobre las consecuencias, pero luego están omnipresentes para presionar a las comunidades a aceptar por las buenas, o por las malas (para eso está la fuerza pública, para desalojar) los proyectos. “Las personas afectadas se ven, por necesidad, convertidas en ingenieras, en abogadas, defensoras de derechos humanos, en historiadoras, reporteras y escritoras de sus vivencias”, se dijo en un comunicado de prensa posterior a la preaudiencia.

El jurado realizó recomendaciones preliminares para cada caso y uno general donde se hizo énfasis en la importancia del cambio del modelo energético e hídrico de nuestro país. “La resolución que emitió el jurado está basada en instrumentos jurídicos nacionales e internacionales de derechos de los pueblos y derechos humanos”, enfatizó Francisco López Bárcena, abogado especializado en derechos indígenas, autor de numerosos libros y columnista de La Jornada, quien agregó que “el gobierno no está obligado a acatar el fallo, pero sí los fundamentos que dieron base a éste”. López Bárcenas recordó también que el 10 de julio de este año el Congreso de la Unión aprobó una modificación al artículo primero constitucional, que establece que todos los tratados internacionales de derechos humanos forman parte de la Constitución y obliga a las autoridades de todos los niveles a garantizar su cumplimiento.

No son pocos los derechos que se  violan: de información y participación, de consulta, al debido proceso legal y a la garantía de seguridad jurídica, a la salud, a la seguridad personal, a la vivienda adecuada, a la preservación de la cultura, al medio ambiente, a la manutención y mejora de las condiciones de vida y a la alimentación.
Entre las recomendaciones están la cancelación definitiva de los proyectos de las presas de Las Cruces, El Zapotillo, La Parota, Paso de la Reina, El Naranjal; que se suspendan todos los actos de hostigamiento y amenazas a los pobladores y comunidades afectadas; que se indemnice correctamente a todos los pobladores que hayan sido afectados en sus tierras, territorios y recursos naturales como en el caso de Arcediano, La Yesca, Cerro de Oro y Zongolica; y que se finquen responsabilidades administrativas y penales a las autoridades y funcionarios de empresas privadas que hayan violado derechos humanos e incumplido sentencias.

Maude Barlow, presidenta del Council of Canadians (Canadá) y asesora principal sobre el agua con el presidente número 63 de la Asamblea General de la ONU, mencionó que México estaba de acuerdo con el derecho humano al agua, pero había muchas evidencias de que éste no estaba siendo respetado en el país, pues no sólo no hay indemnización a las personas que han sido afectadas, sino que se intenta imponer proyectos sin respetar el derecho humano al agua.
“Las grandes presas roban el agua a las comunidades que viven alrededor de los ríos, la contaminan y no reconocen el derecho humano de las poblaciones. Y todo esto se hace en el nombre de las grandes ciudades, se hace a nombre de respetar el derecho humano de la ciudad. Esta es una forma absolutamente equivocada de interpretar el derecho humano al agua y no tiene ninguna relación con la definición de las Naciones Unidas”.

Barlow aseguró también que no se satisface el derecho humano de un grupo o de una comunidad en detrimento del derecho humano al agua de una comunidad que va a ser afectada por una presa, como en los casos de Temacapulín y Arcediano, en Jalisco, y enfatizó: “Hay alternativas. Necesitamos infraestructuras, no grandes presas. Llamamos al gobierno mexicano a abandonar los proyectos relativos a las presas. A nivel global tenemos una crisis de agua, la demanda aumenta de manera dramática, lo que podemos hacer es proteger lo que tenemos: ríos, lagos, y no hacer grandes proyectos; y también debemos entender que la población local es la que puede proteger las fuentes de agua”.

Monti Aguirre, coordinadora para América Latina de International River (Estados Unidos),  recordó la importancia de los lugares sagrados en las comunidades indígenas, así como que las presas son una forma de ecocidio y genocidio. “Podemos hacerlo de otra forma. En Estados Unidos se están desmantelando. Tenemos experiencia, sí lo podemos hacer de otra forma, de una manera democrática en la toma de decisiones”.

El jurado dialogó con una representación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ante la cual han sido interpuestas controversias constitucionales acerca de la construcción de la presa El Zapotillo, y a la cual corresponde revisar casos de amparo que pueden presentar como recurso legal los afectados por este tipo de obras. El jurado recomendó revisar la política energética nacional con el objetivo de establecer una estrategia que reconozca y proteja los derechos humanos individuales y colectivos reconocidos  en el orden jurídico mexicano e internacional, entre ellos el derecho a un medio ambiente sano; el respeto a derechos de los pueblos, como el consentimiento libre, previo e informado para garantizar la existencia de los pueblos afectados, el ejercicio de su derecho a la autonomía, la integridad de sus territorios, la conservación de su identidad, incluyendo lugares sagrados, así como su derecho al desarrollo. En algunos casos se exhorta a considerar la cancelación de algunas presas; pero también se recomiendan reparaciones en los casos donde se han desalojado poblaciones y dañado a las comunidades y su territorio. Asimismo se llama al Estado mexicano a establecer directrices, políticas, procedimientos y prácticas dirigidas a reparar violaciones a los derechos humanos ya ocurridas y prevenir nuevas violaciones en el futuro.

Hasta la fecha se calcula que han sido desplazadas forzosamente más de 185 mil personas en el país debido a la construcción de presas para riego, abasto urbano e industrial e hidroeléctricas. Este número asciende a unos miles más; sin embargo, aún no se puede dar un dato más aproximado puesto que con frecuencia se encuentra englobado el número de afectados por el número de familias o bajo el nombre de los pueblos anegados, explica la geógrafa Mónica Olvera.

Otros de los jurados fueron Miloon Kothari, exr elator especial de la ONU sobre el derecho a la vivienda adecuada, miembro de Housing and Land Rights Network, South Asia Regional Programme (India); y Luis Daniel Vázquez, coordinador del doctorado en Ciencias Sociales de FLACSO (México).
Carlos Vainer, del Instituto de Investigación y Planeación Urbana y Regional de la Universidad Federal de Río de Janeiro, aseguró que “En México como en Brasil, como en Colombia, como India, la violación de ese fundamento es un modelo de desarrollo basado en mercantilización de la energía, el agua y el territorio.  La transformación de este modelo es la única garantía de que los derechos humanos no serán declaraciones vacías que se dan en palacios en los encuentros internacionales de presidentes, los jefes de Estado. Es posible desde ahora crear las bases para que estos derechos estén garantizados. Ésta es una tarea de los gobiernos y de la sociedad, es una tarea y desafío solidario de todos los pueblos de la tierra”.

Éstos son los espacios que las comunidades y pueblos buscan para exigir  la justica que el estado debería garantizar. ¿Cuántas historias necesitamos escuchar para que sea de otro modo?  La búsqueda de otra forma de gestión del agua y la energía promueve el respeto a su vez de los derechos humanos y de los ríos. Busquemos la justicia para los pueblos que es justicia para los ríos.
¹Miembro del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la UNAM, Premio Nacional en Ciencias Sociales (Academia Mexicana de Ciencias) y especialista en los temas de agua, sociedad y medio ambiente.

Publicado el 26 de noviembre de 2012

Indígenas pasan 3 años presos por defender el agua



30 de noviembre de 2012  09:41  actualizado a las 09:48
El 13 enero de 2009 los hombres fueron detenidos y en 12 de julio se les dictó una sentencia de 7 años y 22 días de prisión. Foto: Reforma
El 13 enero de 2009 los hombres fueron detenidos y en 12 de julio se les dictó una sentencia de 7 años y 22 días de prisión.
Foto: Reforma
HENIA PRADO
Los líderes indígenas José Ramón Aniceto Gómez y Pascual Agustín Cruz defendieron el agua de su comunidad de las arbitrariedades de un grupo caciquil, pero se les fabricó un delito por el que estuvieron presos tres años
Ciudad de México.- José Ramón Aniceto Gómez y Pascual Agustín Cruz no sonríen, pero tampoco se quejan.
Es como si en el momento les cayeran encima los casi tres años pasados en la cárcel por un delito fabricado. Aún no asimilan estar libres, luego de que el miércoles pasado la Suprema Corte de Justicia así lo determinó.
"Yo sentía muy feo, tuve mucho sufrimiento, unos 15 días estuvimos en observación, las celdas, no pude dormir, completamente desesperado estuve yo, sentía un dolor muy fuerte, aparte de familia", expresa José Ramón.
"Yo en la cárcel sentí difícil porque nosotros, yo siento que mi familia estén tristes, se preocupan por nosotros", complementa Pascual.
Ambos hombres hablan pausado, articulando con dificultad las frases que les permiten sus limitados conocimientos del español, pues su lengua natal es el náhuatl. Esa circunstancia fue precisamente la que les impidió defenderse ante las autoridades.
A 15 horas de haber salido del Centro de Reinserción Social de Huauchinango, Puebla, afirman que en su corazón sólo existe disposición para perdonar a quienes los acusaron falsamente del delito de robo de vehículo.
Su historia, al igual que la de otros indígenas encarcelados tiene el denominador común de la discriminación por la pobreza y el origen étnico.
Ambos son originarios de la comunidad de Atla del municipio de Pahuatlán, Puebla, donde históricamente existe un conflicto por el acceso al agua.
Sólo algunos de los 2 mil 172 habitantes cuentan con este derecho pues el suministro es controlado por un grupo caciquil que exigen cuotas de hasta 5 mil pesos o 40 días de faenas no remuneradas.
En aras de conseguir el líquido, algunos pobladores se abastecen con cubetas o líneas de mangueras desde manantiales cercanos. Para impedirlo, el grupo caciquil contamina el agua con animales muertos y basura o corta las líneas de suministro.
Ante la ausencia de las autoridades la problemática ha escalado al punto de presentarse enfrentamientos campales y homicidios.
En mayo de 2008, los habitantes de Atla eligieron a José Ramón, de 64 años y padre de ocho hijos, como presidente auxiliar, y a Pascual, de 48 años y con seis hijos, como juez menor de paz.
Los hombres convocaron a una asamblea y renovaron el Comité del Agua, cuyos nuevos miembros hicieron suyo un proyecto auspiciado por el municipio para beneficiar gratuitamente a toda la población con el líquido.
El 22 de octubre de 2009 un incidente cambiaría la vida de los dirigentes comunitarios.
En esa fecha fueron embestidos por el vehículo que conducía Abraham Aparicio, hijo de Cristóbal Aparicio Domínguez, señalado como integrante del grupo caciquil. El responsable escapó y abandonó el vehículo con las llaves puestas.
El comandante de policía Carmelo Castillo Martínez llegó al lugar de los hechos, tomó nota del abandono y trasladó la unidad al corralón municipal. A pesar de que José Ramón y Pascual perdonaron a Cristóbal, 10 días después éste interpuso una denuncia penal por robo de vehículo con violencia.
El 13 enero de 2009 los hombres fueron detenidos por ese ilícito y en 12 de julio se les dictó una sentencia de 7 años y 22 días de prisión. El Tribunal Superior de Justicia del estado confirmó la responsabilidad, pero modificó el castigo a 6 años, 10 mes y 20 días de prisión.
Castillo fue detenido en 2011, acusándolo de cómplice, y recuperó su libertad el pasado 23 de noviembre.
El caso de los activistas fue llevado ante la Corte luego de que la defensa alegó que las acusaciones eran falsas y no existían pruebas para sostenerlas, además de que jamás se les proporcionó un intérprete. La primera sala ordenó ponerlos en libertad.
"No es tolerable que en un país como México sigamos asistiendo al uso del sistema de justicia penal para encarcelar y reprimir las demandas legítimas de la población", reprochó ayer Daniel Zapico, de Amnistía Internacional.
"La respuesta es muy sencilla, en una palabra: corrupción. Eso fue lo que sucedió en el caso de ellos, no se necesita tener un gran puesto de poder, sino una cifra considerable de dinero, unos 20 o 30 mil pesos para que el Ministerio Público inicie una averiguación previa por un delito inexistente y luego al juez darle otro tanto", expresó Araceli Olivo, abogada del Centro Miguel Agustín Pro Juárez.
El miércoles a las 18:00 horas terminó el encierro para José Ramón y Pascual. Fueron recibidos afuera del por sus esposas Brígida Cruz y Salustia Aparicio, quienes los acompañaron ayer en la rueda de prensa que ofrecieron.
Ahora volverán a su casa donde los espera una fiesta en la comunidad.
Pero el conflicto del agua continúa sin solucionarse.
"Sabemos que las personas nos echaron en la cárcel, nos difamaron, pero yo siento en mi corazón que aunque estuvimos tres años encarcelados, desesperados, pensativos, preocupadísimos por nuestras familias por mi parte siento en mi corazón que yo los perdono, no quiero venganzas, no quiero a ellos con enemigos", dice con franqueza José Ramón.
"No es bueno hacer una venganza, nosotros somos personas inocentes y por eso no vamos a hacer eso", agrega Pascual.

La NASA halla evidencia de agua y materiales orgánicos en Mercurio



(CNNMéxico) — Las observaciones realizadas por la cápsula de exploración planetaria Messenger encontraron evidencia que apoya la hipótesis de que el polo norte de Mercurio contiene agua helada y materiales orgánicos, informó este jueves la agencia espacial estadounidense NASA.
El artefacto de exploración de 485 kilos fue lanzado en 2004 para el estudio del planeta más cercano al Sol. En el 2008 llegó a las proximidades de Mercurio y en marzo del 2011 se colocó en su órbita.
La misión formal de recolección de fondos del aparato comenzó un mes más tarde y desde entonces Messenger ha tomado más de 100.000 imágenes.

Las observaciones previas de Mercurio, hechas desde la Tierra y con telescopios y radar, indicaban que podría haber hielo en las áreas permanentes en sombras en los cráteres en los polos del planeta.

Desde su órbita en torno al planeta la cápsula observó áreas brillantes y oscuras definidas con luz infrarroja en esas regiones, lo que confirmaría esa hipótesis.
Los científicos creen que las áreas brillantes en las imágenes tomadas por la cápsula de exploración representan el hielo que está cerca de la superficie de Mecurio, en tanto que las áreas oscuras corresponden a regiones donde el hielo está cubierto por una capa de material rico en componentes orgánicos.
Antes se pensaba que no era posible que Mercurio tuviera agua dada su cercanía con el Sol, sin embargo, después se encontró que la inclinación del ese planeta era de menos de un grado, por lo que hay zonas en sus polos donde la luz del Sol no llega jamás.
El descubrimiento ayuda a saber cómo fue que planetas como la Tierra adquirieran agua.

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